¿Debemos dejar llorar a nuestro bebé?

¡Hola a todos y bienvenidos al blog de AD Psicologia! Hoy hablaremos de un tema Psicología Infantil que ayudará a responder a una duda muy recurrente de los padres acerca de atender o no al llamado de su bebé cuando llora.

Desafortunadamente, hoy en día, hay una idea muy difundida que predica que no se debe acudir al llanto del niño y se debe dejarle llorar para que así sea independiente. Yo, personalmente, me quedé sorprendida (negativamente) cuando en una actividad de la universidad nos han pedido que desarrolláramos un ejercicio para que el niño dejara de llorar, basado en esta idea…  Pues bien, una cosa os puedo decir, el método funciona, es decir, si dejamos de acudir cuando llora un niño, con el pasar del tiempo, deja de llorar, pero, ¿a qué precio? ¿nos sentimos bien cuando lo hacemos? ¿el niño se siente bien? ¿realmente le estamos ayudando en algo? Estas inquietudes me llevaron a buscar estudios que en su día me dieron respuestas a estas preguntas y compartiré algo de lo que aprendí con vosotros.

Al investigar, me encontré con una de las teorías más sólidas acerca del desarrollo socio-emocional del niño, que es la llamada Teoría del Apego, del psicólogo inglés, John Bowlby. Hablando en apego, tenemos la impresión que debemos malcriarlos y consentirlos, pero nada más lejos, lo que nos dice en realidad es que debemos darles toda la atención que podamos darles, que debemos acudir siempre cuando llore, tenga un mes o tenga dos años, pero por otro lado, que fomentemos su autonomía, respetando, más adelante, cuando quiera hacer las cosas por sí solo (siempre y cuando no sea una actividad que le exponga al peligro), sin darles mensajes no verbales de ” ya lo hago yo porque no eres capaz de hacerlo”. Si al principio necesitan supervisión, no pasa nada, le acompañamos. Si no es capaz de hacer toda la tarea por sí solo, pues la podemos dividir en partes y dejamos que participe en lo que sí puede hacer y con eso sí ayudamos a que sean independientes.

Y, ¿por qué  no debemos dejar que llore? Pues porque los estudios también fundamentan que la seguridad de una persona a lo largo de la vida dependerá de las vivencias que experimentó cuando dependía de los demás para sobrevivir y la atención que recibió en este momento y que los adultos que de niños tuvieron sus necesidades atendidas y su autonomía fomentada,  tienen más empatía, tienen alta autoestima, son más generosos, aman y se dejan amar con más facilidad, entre otras cosas.

Dicho eso, os invito a que hagáis siempre caso a vuestro instinto como padres, que muy pocas veces falla, y que no tengáis miedo de demostrar el cariño y  darles  afecto. Que si hoy vuestro hijo es un bebé que llora mucho y necesita que le deis mucho cariño, mañana puede ser un adulto que ría mucho más.

 

Saludos desde Vilanova i la Geltrú

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